Getafe acoge este domingo, desde la una del mediodía, el séptimo encuentro folclórico Virgen de Urkupiña, una festividad boliviana que ya congregó el año pasado a 5.000 personas en Madrid y que esta edición espera contar con los más de 600 bolivianos empadronados en Getafe, además de compatriotas de toda España.
La Asociación Cultural Virgen de Urkupiña ha sido la encargada de organizar este evento y su presidente, Lan Bolaños Gutiérrez, ha explicado a Efe que se trata de una fiesta que reúne a "bailarines de todos los rincones de España".
La asociación nace con el fin de difundir las fiestas, tradiciones y costumbres del pueblo boliviano, para promover la integración a través de la participación cultural y el conocimiento mutuo, compartiendo la cultura boliviana y de otras nacionalidades con la población residente en diferentes municipios de la Comunidad de Madrid, a partir de expresiones artísticas y culturales.
Bolaños ha recordado que el año pasado se celebró en el distrito de Arganzuela y se dieron cita 500 bailarines y unas 5.000 personas.
"La mayoría de ellos son bolivianos, pero también vienen muchísimos españoles a los que les atrae la cultura boliviana", ha añadido.
Ediciones anteriores se han celebrado en Usera, donde está la asociación, y han participado grupos de danza de todo el país.
Se trata de grupos de origen boliviano, pero en ellos también hay bailarines españoles que han aprendido los bailes del país andino, ha explicado Bolaños.
El presidente de la asociación ha indicado que, además de esta festividad, organiza cada año el Concurso Nacional de Danza Boliviana, con dos tipos de modalidades, el caporal y el pinku.
Lan Bolaños anima a participar en esta fiesta y conocer algo más de las costumbres bolivianas.
El acto comenzará con una ofrenda floral a la Virgen, y posteriormente se celebrará un pasacalles con participación de bailarines y músicos de distintos puntos del país, que mostrarán las danzas y trajes típicos de su zona geográfica.
La celebración de la Virgen de Urkupiña tiene una gran repercusión entre la población boliviana, ya que es considerada la patrona de la integración entre los pueblos, y su tradición se remonta al siglo XVI, venerándose sobre todo en Quillacollo, capital provincial que queda a pocos kilómetros de la ciudad de Cochabamba.